Durante seis meses, 14 niñas y niños de toda la comuna pertenecientes al Programa de Integración Escolar(PIE) mejoraron sus habilidades y aprendizajes mediante tratamiento asistido ecuestre.

Sinceros agradecimientos y sorprendentes resultados fueron parte de la ceremonia de finalización del tercer ciclo de equinoterapias para alumnas y alumnos de la Educación Pública de nuestra comuna.

La iniciativa es impulsada por el Departamento de Educación Municipal (DAEM) a través del Programa de Integración Escolar (PIE). Durante un periodo de seis meses, 14 estudiantes en situación de discapacidad trabajaron con un equipo multidisciplinario perteneciente a la Fundación Equiendo.

A nombre del municipio, el concejal Fabián Rojas destacó la labor conjunta entre los diferentes estamentos locales para que niñas y niños puedan tener mejores herramientas de aprendizaje.

Durante el evento, donde participaron directiv@s, profesores, apoderad@s, estudiantes y los funcionari@s de Equiendo, conocieron los alcances del tratamiento.

“Agradecemos al municipio de que haya aumentado los cupos para este año. Lo que hemos hecho con los niños es que ellos sea más autovalentes en todo sentido. Además del punto de vista físico, también tratamos el punto de vista de no ser tan dependientes de sus papás”, explicó Carolina Figueroa, kinesióloga y coordinadora de la Fundación Equiendo.

Beneficiadas y beneficiados con la equinoterapia pudieron aumentar su motivación, estimulando su afectividad y sensibilidad táctil, visual, afectiva y olfativa. Asimismo, presentaron mejoras en su atención, concentración, capacidad de independencia y aprendizaje.

“Yo estoy sumamente agradecida. Mi hijo presenta un problema de distrofia muscular y eso le afectaba mucho el tema del aprendizaje. Cuando recién comenzamos a venir, me hicieron una entrevista y una evaluación. Ahí me preguntaron cuáles eran los objetivos que yo tenía como mamá y, a esta altura, me doy cuenta que los objetivos fueron completamente logrados. Mi hijo subió su rendimiento, aprendió a leer y estoy muy contenta”, manifestó Nancy González, apoderada de un alumno de la Escuela Alegría Catán de Piguchén, que participó de la equinoterapia.

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